La adicción sexual no implica nada más la actividad sexual, sino aquella conducta compulsiva que genera descontrol y pone en riesgo la salud física, psicológica y emocional de las personas, estos adictos pueden adoptar múltiples formas para satisfacer sus necesidades, desde la masturbación compulsiva a los abusos sexuales, relaciones con múltiples parejas heterosexuales u homosexuales, encuentros ocasionales con desconocidos, Fantasías eróticas obsesivas, affaires extra matrimoniales hasta la pornografía, prostitución, exhibicionismo, pedofilia y turismo sexual. “Algunos se autosatisfacen en forma compulsiva y no pueden frenar la acción con el pensamiento”. Hasta llegar al punto en donde la misma sociedad empieza a rechazarlos porque sus actitudes “ya no son normales”. Leer el resto de este articulo »