Hola mi amor. Espero que te encuentres de maravilla, si tú estás leyendo esto es porque lamentablemente yo ya no estoy en este mundo, y no precisamente porque dios así lo quiso, sino porque tú lo decidiste en ese arranque de coraje que tuviste.
¿Sabes? No te reprocho nada, ni los golpes, ni las cicatrices, ni todos esos insultos. No te reprocho por esos jalones de cabello, ni tampoco por aventarme cosas, por las patadas, por los rasguños…
Tampoco por todos los destrozos que hacías en casa cada noche. No te odio por eso. No te odie nunca, y en el fondo yo sabía que algún día esto me pasaría si seguía a tu lado. Sabía que me matarías. Y sin embargo decidí quedarme a tu lado, y no fue por miedo como pasa usualmente. Porque nadie debe tener miedo cuando se presenta la oportunidad de salir de algo para encontrar algo mejor. Nadie debe temerle al cambio, y menos si es para mejorar. Lo hice por razones muy estúpidas tal vez, pero para mí fue muy lógico. Fue por amor a ti, y fue por evitarme un daño a mí.
Una vez me senté a analizar el tipo de vida que yo tenía a tu lado. Hable con tus padres, hable con tus amigos, y descubrí algo que realmente me dolió mucho. Esas golpizas que tu padre les daba cada que llegaba a la casa, tu mama me platico todas las veces que te mando a dormir al patio en noches de lluvia. Me conto de todas las groserías y todo tipo de abusos que el cometió en tu contra. Y entonces me di cuenta que yo no podía culparte por ser de esta manera conmigo. ¿Cómo culparte si tu no conocías otra manera de vivir? Como puedo culparte por algo que tu no podías controlar. Por algo que a ti te enseño tu padre. Y como no podía culparte, decidí ayudarte, quedándome a tu lado. Yo se que en este momento te estás muriendo de tristeza, y sé que te encuentras en un abismo enorme del cual no sabes cómo salir, y todo a causa de que acabas de perder a la única persona que estuvo a tu lado más de 20 años…
pero mi amor no sufras. Ya no tienes porque seguir siendo así… investigue que hay grupos de ayuda para los hombres golpeadores que se llaman neuróticos anónimos. Ahí te van a ayudar a canalizar tu ira y todo ese coraje que llevas dentro para usarlo en algo de provecho, en algún trabajo, en alguna casa. Te ayudaran mucho.
Discúlpame por haber permitido que tus golpes llegaran a tanto pero yo no podía seguir viviendo con tantos malos recuerdos que tenía en mi cabeza. Además sabia que tu tenias que tocar fondo con tu problema para buscar ayuda.
Así que ofrecí mi vida, a cambio de tu recuperación. Para que tú no mueras engañado creyendo que es la única manera de tratar a una persona.
Y mi amor yo se que puedes encontrar otra mujer que te ame inmensamente. Así como yo lo hacía, y sé que este nuevo amor te traerá alegrías que ya sabrás como vivir.
Por mi no te preocupes cielo. Estoy en un lugar mejor.
Y te perdono por todo el daño que llegaste a hacerme.
Te amo…
——————————————————————————————————————————-
Tal vez esta carta suena muy tonta pero créanme, hay muchísimos casos de este tipo… en donde hombres y mujeres golpean despiadadamente a sus parejas y a sus hijos. Y lamentablemente no es porque sean seres malos, sino porque de niños no conocieron otra manera de vivir o de hablar. Y las mujeres muchas veces no somos capaces de hablar, por miedo a que las autoridades no hagan nada y al final resulten más golpeadas. O porque creen amar a su pareja y no quieren que les pase nada malo.
Pero ¿Es necesario llegar a este punto, En donde una vida tiene que perderse para poder darnos cuenta del daño que les estamos haciendo a las demás personas? Hay que abrir los ojos y analizar todas las cosas malas que estamos haciendo, o todas las malas cosas que hemos estado permitiendo. Y personas que se quedan calladas porque creen amar a sus parejas, no olviden que para amar a alguien tenemos que amarnos a nosotros mismos. Y si nos amamos no podemos permitir que alguien nos haga daño.
Hoy en día existen grupos de mujeres golpeadoras y/o golpeadas. Donde les hacen darse cuenta que no es la manera correcta de llevar su vida. Que puede y tiene que ser de una manera diferente, más digna, mas llena de ganas de vivirse, sin miedo. No se esperen a que una desgracia ocurra en casa para reaccionar. Pueden asistir a terapias familiares, al DIF, incluso a la policía, ya existen leyes para castigar a hombres que golpean mujeres y niños. No se queden callados.