
Amores que matan
La violencia en las relaciones de pareja es un problema que nos afecta física, mental y socialmente a todos, que no debemos permitir que suceda en ningún sentido, menos donde las parejas dicen amarse. “El verdadero amor no permite la violencia.”
La violencia tanto en hombres como en mujeres es un problema que denigra a la sociedad, atenta contra los derechos humanos y deja secuelas familiares y sociales irreversibles. Se da en todas las clases sociales, en cualquier lugar y en cualquier ámbito porque es una manifestación abusiva de poder para someter a otra persona.
Nosotros somos gente soñadora, a veces un poco ingenua y pretendemos que la verdad acompañe de manera permanente nuestra palabra y cada uno de nuestros actos, pero lamentablemente en el momento menos pensado, nos encontramos con el engaño, las mentiras, y la incertidumbre, no encontramos respuestas pronto y entonces nuestra autoestima se cuartea, incluso hasta se desbarata.
Las personas soñamos con el amor y la ternura a toda prueba, realizamos declaraciones de un amor que deben durar por siempre. Y de repente un mal día nos encontramos con que el rechazo, la agresión, y hasta la violencia que ha sustituido a nuestras palabras de ternura.
¿Porque es de esta manera? Será que necesariamente el amor viene acompañado con el odio, como la agresión con las caricias, el distanciamiento a la cercanía. Y es que, ¿Que explicación le podemos dar a una especie de maldad que puede brotar como hongo en el invierno, en la vida de la pareja que “se supone” se forma con una decisión de dos que se aman, por lo mismo en medio de deseos, ternuras, de caricias?.
Es que no es lógico, no tiene una explicación concreta porque las agresiones y violencia, el desinterés y los abandonos no nada mas aparecen en aquellas uniones realizadas sin suficiente amor, sin proyectos comunes, donde todo fue falso desde un comienzo. Se presenta en todo tipo de relaciones, desde las más hermosas hasta las mas simples, cuando menos lo esperamos, en el rato menos pensado se asoman de entre nuestras bondades,esos demonios propios que llevan por nombre venganza, vileza, envidias, corajes, celos…
¿Y porque la gente es asi? porque lamentablemente crecen con esa idea, cada persona es el producto de sus relaciones con los demás, de esas relaciones vividas en la niñez, que actúan no solo como recuerdos de experiencias vividas sino como elementos presentes de la construcción de la personalidad de cada persona.
En nuestra vida siempre están presentes las caricias y las palabras de amor de mamá y papa, pero también los gritos y amenazas, los castigos y las injurias. Hay algo mas, no nada mas nos afectan aquellos actos tiernos y violentos directamente dirigidos hacia nosotros, sino también los que vimos en casa… que se dirigían a cualquier otra persona. (Por ejemplo ver como se llevaban papa y mama)
Nosotros nos creamos con todo lo que existe a nuestro alrededor, y lamentablemente la violencia, la agresión, la maldad, la guerra, la corrupción son parte de las cosas cotidianas. Nuestra cotidianidad se forma con todo lo humano de un mundo complejo y no siempre comprensible. Con la paz y la guerra, con la palabra tierna y el grito asesino, con el perfume de una rosa y el olor penetrante de un fusil, con las palabras verdaderas diciendo te quiero y el engaño de un discurso político.
Y aunque parezca extraño la agresividad no es mala siempre, necesitamos ser un poco agresivos, un poco violentos para luchar por lo que soñamos, para aferrarnos a lo que queremos y para no dejarnos pisotear por nadie, pero la agresividad y la violencia se tornan malvadas cuando sustituyen la ternura, cuado ocupan el lugar de una caricia, cuando sirven como elementos para dar cuenta del poder y del dominio, cuando se dirige al pobre, al débil, al invalido. Cuando se convierte en el medio indispensable para lograr placer, porque por mas ruin que suene hay hombres y mujeres que obtienen placeres malvados a través del sufrimiento, del dolor, de las heridas, del llanto de las personas que dicen amar.
y muy probablemente lo hacen porque fue lo que ellos vivieron de pequeños, pero no sean egoistas ¡por dios! regresen a esa epoca y recuerden lo mucho que ustedes sufrian cuando recibian un regaño, un golpe, un insulto. no tiene porque ser igual con sus hijos, recuerden que como ellos sean tratados, trataran al mundo en un futuro, ROMPAMOS ESA CADENA que hemos venido arrastrando!
digamos YA BASTA con tanta violencia…